DECLARACIÓN DE EMERGENCIA: LIBERTAD PARA NUESTRA VECINA AHORA

Socialistas Sin Fronteras (Socialists Without Borders)
San Francisco, 14 de Febrero de 2026

Ayer, viernes 13 de febrero, Diamond Heights se convirtió en escenario del terror de Estado. Una niñera de la tercera edad, una mujer que ha dedicado su vida al cuidado de los niños de esta ciudad, fue cazada por el ICE en una emboscada coordinada. Agentes en vehículos sin distintivos la siguieron, la acorralaron en una entrada particular y la capturaron. Con los rostros cubiertos y actuando con una agresión injustificable, se negaron a mostrar una orden judicial o a identificarse debidamente antes de secuestrarla frente a su lugar de trabajo.

La Red de Respuesta Rápida de San Francisco ha confirmado la brutalidad de esta operación. Sin embargo, el alcalde Daniel Lurie y el sistema establecido de la ciudad intentan restarle importancia tratándolo como un procedimiento rutinario de control federal. No hay nada de rutinario en que agentes enmascarados secuestren a una trabajadora a plena luz del día. Al permitir el rapto de una vecina en nuestros propios patios traseros, las autoridades locales se vuelven cómplices de un acto que carece de legitimidad moral o política. Rechazamos esta complicidad. Exigimos su liberación inmediata e incondicional.

La mujer de 66 años ha solicitado respetuosamente que su nombre y sus datos personales permanezcan privados, citando preocupaciones por su seguridad y su tranquilidad después del traumático encuentro con agentes de ICE.

Su abogado ha presentado una apelación legal. Pero sabemos que el papeleo por sí solo no detendrá la maquinaria de deportación. El ICE ya ha ignorado las órdenes iniciales de liberación y la ha trasladado a un centro de detención en California City, a casi 300 millas de distancia, en el desierto de Mojave. Esta es una prisión privada con fines de lucro operada por CoreCivic. El traslado no es casualidad. Es una táctica deliberada para aislarla de su familia, de su defensa legal y de la comunidad que lucha por su libertad. No podemos esperar pasivamente mientras nuestros vecinos son desaparecidos en centros de detención remotos.

Hacemos un llamado a cada organización socialista, a cada grupo comunitario y a cada trabajador de esta ciudad para pasar de la protesta simbólica a la acción colectiva.

Exigimos que el Consejo Laboral de San Francisco y todos los sindicatos de la ciudad cumplan con su responsabilidad política de defender a toda la clase trabajadora, independientemente de su estatus migratorio o afiliación sindical. La captura de una abuela en su camino al trabajo es un ataque contra todos nosotros. Requiere de toda nuestra fuerza colectiva. Si pueden llevarse a uno de nosotros, pueden llevársenos a cualquiera.

El tiempo de las declaraciones ha pasado. Debemos movilizarnos, interrumpir y paralizar la actividad normal de la ciudad hasta que el terror termine y nuestra vecina sea libre.

¡ALTO A TODAS LAS DEPORTACIONES AHORA!

¡ABOLICIÓN DEL ICE!

¡PAPELES PARA TODOS!

¡LIBERTAD PARA ELLA AHORA!

¡SI TOCAN A UNO, NOS TOCAN A TODOS!