Corriente de Trabajadores Revolucionarios (CTR)—Argentina, Grupo Operário Internacionalista (GOI)—Brasil y Socialistas Sin Fronteras (SSF)—EE.UU.
Desde el 28 de febrero de 2026, el gobierno de los Estados Unidos y su aliado de Israel han desatado una ofensiva militar asimétrica contra el pueblo de Irán y otros sectores de la región. Esta campaña de bombardeos, que ya ha cobrado miles de vidas en Líbano, Siria, Yemen e Irak, no tiene como fin proteger la vida ni la soberanía de los pueblos agredidos, sino asegurar el control estratégico de una zona clave para el mercado mundial.
Nuestras organizaciones coinciden en que esta agresión es la continuación de una política de hostigamiento que se remonta a la revolución de 1978-79, cuando la clase trabajadora y el pueblo de Irán lograron expulsar a las potencias extranjeras de su territorio. Hoy, los medios de comunicación pro-intervencionistas utilizan la represión interna del régimen de los Ayatolás como pretexto para intentar justificar este ataque. Sin embargo, denunciamos categóricamente que estas auténticas luchas por la liberación están siendo instrumentalizadas cínicamente por las potencias occidentales como una máscara moral para sus intereses geopolíticos.
Rechazamos la retórica alarmista respecto al presunto programa de armas nucleares, reconociéndola como un pretexto calculado —que recuerda a las mentiras utilizadas en Irak— para justificar sanciones y una escalada militar que solo sirven para estrangular al pueblo. Esto no nos exime de ser críticos y repudiar la tiranía del régimen de los Ayatolás sin depositar ninguna confianza en su dirección política; al mismo tiempo, somos categóricos al colocarnos del lado del triunfo de la resistencia del pueblo iraní frente a la agresión externa.
El plan de fondo es concreto: se busca asegurar el control de los recursos petroleros de Irán para apuntalar la hegemonía global y expandir la influencia estratégica de Estados Unidos e Israel en todo el Medio Oriente. Este control de la energía es la base material necesaria para conservar el poder y financiar el aparato que sostiene el dominio sobre la clase obrera en otras partes del mundo. Frente a este escenario, manifestamos nuestro acuerdo en que la solidaridad internacional es nuestra herramienta más poderosa. Nos unimos en un llamado urgente a la movilización de masas y a la acción directa de los trabajadores para detener esta masacre.
En los Estados Unidos, exigimos el cese inmediato de los ataques y bombardeos sobre territorio iraní, llamando a la clase trabajadora a paralizar la producción y el envío de suministros bélicos. Internacionalmente, exigimos a nuestros gobiernos la ruptura inmediata de relaciones diplomáticas con el Estado de Israel y el fin de cualquier cooperación estratégica con esta agresión. Debemos unirnos en acciones laborales y boicots logísticos que golpeen la maquinaria de guerra, brindando apoyo práctico y político a los trabajadores de Irán y de toda la región en su lucha contra la intervención extranjera.
Finalmente, invitamos a todos los trabajadores y sectores combativos a nuestra reunión pública internacional el 4 de abril de 2026. Para obtener más información sobre cómo participar en este encuentro y coordinar nuestra respuesta solidaria, por favor comuníquense con cualquiera de las organizaciones firmantes.
¡Alto a los bombardeos sobre Irán y el Líbano!
¡Fuera EE. UU. del Medio Oriente!
¡Cese de ayuda militar y ruptura de relaciones con el Estado sionista y asesino de Israel!
¡Por una gran movilización internacional que rodee de solidaridad a los pueblos de Irán y Palestina contra la masacre perpetrada por los genocidas de Trump y Netanyahu!
¡Por el triunfo de la resistencia iraní contra la agresión imperialista!
