Todos a la Huelga General: La Respuesta de los Trabajadores al Terror de Estado y la Represión Bipartidista

DESPUÉS DEL 23 DE ENERO: LA HUELGA GENERAL ES LA ÚNICA ACCIÓN A LA ALTURA DEL ATAQUE

Declaración de Socialistas Sin Fronteras — 28 de enero de 2026

Debemos ser claros y directos con nuestra comunidad: estamos ante una campaña calculada de Terror de Estado. Esta es la realidad en la que vivimos: un régimen que busca quebrar la voluntad de la clase trabajadora a través de la sangre, la vigilancia y el miedo. Vivimos bajo un estado de sitio de facto, donde el Estado mata con impunidad y las protecciones constitucionales han sido barridas. Esta situación es inaceptable. Debemos reconocer cómo llegamos a este punto: esta pesadilla fue posible gracias a las Leyes Patriotas (Patriotic Acts) y la legislación represiva votada mayoritariamente tanto por demócratas como por republicanos. Juntos, han despojado el debido proceso y eliminado las libertades democráticas de todos. Ahora nos encontramos en un vacío legal donde el Estado puede secuestrar y matar a cualquier miembro de nuestra sociedad sin rendir cuentas.

Las deportaciones masivas, la presencia de unidades tácticas en nuestras calles y la detención de prisioneros políticos no son solo un ataque contra los inmigrantes; son un arma de intimidación masiva dirigida a toda la población. Al desatar el terror contra un sector, el régimen busca paralizarnos a todos. Quieren una población consumida por el miedo, pero han subestimado nuestra capacidad de acción colectiva. Ante la intensificación de esta represión, hoy anunciamos que la lucha no se detiene; la respuesta del 23 de enero fue solo el comienzo y esta movilización continúa hasta que la parálisis sea total, porque el momento de la resistencia pasiva ha terminado.
La verdad fundamental de este momento es que la Huelga General es la única fuerza capaz de detener esto. La movilización del pasado viernes 23 fue un punto de inflexión histórico. Lo que presenciamos ese día fue una erupción nacional del poder de la clase trabajadora. En Minneapolis, el paro laboral fue total; en Chicago, los servicios de tránsito quedaron paralizados; en Los Ángeles, los trabajadores portuarios detuvieron el movimiento de carga. Esta acción demostró al mundo que una huelga de esta magnitud no es un sueño lejano: es una realidad concreta que demuestra nuestro poder estratégico.
A lo largo del país, el sistema sintió el peso de nuestro poder organizado. En Chicago, los servicios de tránsito quedaron paralizados mientras los conductores se quedaban en casa; en Los Ángeles, los trabajadores portuarios paralizaron los muelles, deteniendo el movimiento de carga; en la ciudad de Nueva York, marchas masivas tomaron los puentes y detuvieron el flujo del comercio; en Seattle, los trabajadores de tecnología y logística abandonaron sus puestos en un acto de total desafío; y en Atlanta, asambleas vecinales coordinaron el cierre de negocios y escuelas locales. En estas ciudades, entre muchas otras, la maquinaria del capital se vio obligada a detenerse. En San Francisco, el llamado a la solidaridad ha visto a cientos marchando desde las oficinas de ICE en 630 Sansome hasta el Ayuntamiento, con líderes religiosos iniciando huelgas de hambre y redes comunitarias monitoreando cada movimiento federal. Esta acción demostró al mundo que una huelga de esta magnitud no es un sueño distante—es una realidad concreta que demuestra el poder estratégico de la clase trabajadora.
Ya es hora de exponer el papel de la burocracia sindical. Mientras que las bases están listas para luchar, la mayoría de los líderes sindicales permanecen paralizados por el miedo o atados por su lealtad al Partido Demócrata. Esta burocracia actúa como una barrera, negándose a convocar una Huelga General porque temen perder su asiento en la mesa del mismo régimen que nos oprime. Rechazamos sus intentos de diluir nuestro movimiento. El poder de la huelga pertenece a los trabajadores, no a los funcionarios que buscan gestionar nuestro descontento.
La respuesta del Estado a nuestra unidad ha sido letal. El asesinato el pasado sábado de Alex Pretti en Minneapolis, junto a las muertes de Mateo Terán y Renee Nicole Good, confirma que el régimen ha pasado de la intimidación a la ejecución selectiva. El derramamiento de sangre se extiende a Chicago con la pérdida de David “Santi” Santiago y a Los Ángeles con Elena Rivas. Cada gota de sangre derramada es una consecuencia directa de las órdenes de “disparar a matar” emitidas a las fuerzas de ocupación.
La masacre se extiende mucho más allá de Minnesota. En Chicago, la comunidad llora la pérdida de David Santi Santiago, un incansable organizador juvenil que fue abatido por una unidad táctica federal durante la defensa de un centro comunitario en Little Village. En Los Ángeles, honramos la memoria de Elena Rivas, una trabajadora textil y organizadora sindical que fue asesinada cuando agentes abrieron fuego contra una línea de piquete en el Puerto de Long Beach. Estos asesinatos, junto con las numerosas desapariciones reportadas tras redadas en Seattle y Detroit, demuestran que el régimen ha lanzado una campaña de ejecuciones a nivel nacional. Cada gota de sangre derramada es una consecuencia directa de las órdenes de disparar a matar emitidas a las fuerzas de ocupación, dirigidas contra aquellos que forman la columna vertebral de nuestra resistencia.
Actualmente nos encontramos bajo un asedio militar. En San Francisco, denunciamos el uso de más de 100 drones para vigilar nuestras protestas. Condenamos la llegada de armamento de grado militar a nuestras calles. Condenamos la llegada de armamento de grado militar utilizado por estas tropas de ocupación para intimidar nuestras calles. En Maine, el DHS ha lanzado la Operación Catch of the Day, enviando unidades tácticas enmascaradas a Portland y Lewiston para aterrorizar a los solicitantes de asilo africanos, arrebatando personas de las calles y rompiendo ventanas de autos con total desprecio por la ley. En Minneapolis, las autoridades federales están intentando criminalizar la solidaridad humana básica al etiquetar la filmación de abusos de ICE como terrorismo doméstico. Esto es un intento desesperado de ocultar sus crímenes al mundo.
Además, debemos confrontar la postura inadecuada de otras organizaciones. Mientras enfrentamos las balas del régimen, algunos grupos limitan su respuesta a vigilias simbólicas y talleres de Conoce Tus Derechos. Otros, atrapados en la lógica electoral, llaman a la paciencia y a votar mejor en las próximas elecciones intermedias, efectivamente pidiéndonos que esperemos a que nuestros verdugos sean reemplazados por sus cómplices. Rechazamos los eslóganes vacíos de grupos que hablan de socialismo en abstracto mientras se niegan a llamar a la parálisis total de la producción.
Frente a esto, rechazamos las trampas electorales del Partido Demócrata. Necesitamos construir un nuevo gobierno antiimperialista: un gobierno de los trabajadores, de los huelguistas y de los que luchan. Nuestra lucha es inseparable de la resistencia en Palestina y México. Somos una sola clase luchando contra un solo enemigo global. Nuestro programa es innegociable: Abolición de ICE, Papeles para Todos y la Libertad inmediata de todos los Prisioneros Políticos.
La verdadera autodefensa es colectiva. Saludamos al Partido del León Negro para la Solidaridad Internacional, a los Clubes de Armas John Brown y a los grupos comunitarios que patrullan nuestras calles. Pero para que esta defensa tenga éxito, debe estar arraigada en nuestro poder como trabajadores. Es urgente organizar comités de base independientes, libres del control de la maquinaria bipartidista, para sostener la parálisis del país este viernes.
El 23 de enero se demostró que la Huelga General es posible. No nos detendremos hasta que ICE sea abolido y se establezca un gobierno de trabajadores antiimperialista mediante la parálisis total del país.
Y hoy nos encontramos ante un nuevo llamado para continuar con el movimiento de la huelga general, esta vez para el viernes 30 de enero, contando con el endoso de: General Strike USA, ANSWER Coalition, National Shutdown Coalition, Palestinian Youth Movement, Somali Student Association (UMN), Black Student Union, Graduate Labor Union (UMN), Council on American-Islamic Relations (CAIR), Black Lives Matter Grassroots, LA Tenants Union, Union De Vecinos, SEIU Local 26, UNITE HERE Local 17, ATU Local 1005, AFSCME Local 3800, UE Local 1105, CWA Local 7250, Minneapolis Regional Labor Federation (AFL-CIO), Industrial Workers of the World (IWW), Democratic Socialists of America (DSA), Party for Socialism and Liberation (PSL), Green Party, Our Revolution, MEChA, DARE, Alliance to Mobilize Our Resistance, San Francisco Tenants Union, Arab Resource and Organizing Center (AROC), California Nurses Association, United We Dream y Alianza Américas, junto a más de 150 organizaciones adicionales y creciendo.

¡JUSTICIA PARA ALEX, RENÉE, MATEO Y ANDRÉS! ¡LIBERTAD INMEDIATA PARA TODOS LOS PRISIONEROS POLÍTICOS! ¡ABAJO EL RÉGIMEN Y SU REPRESIÓN BIPARTIDISTA!

¡POR UNA HUELGA GENERAL NACIONAL Y UN GOBIERNO DE LOS TRABAJADORES!